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miércoles, 21 de marzo de 2012

Raped

22 by SlevinAaron

La violación comienza con la mirada.
Ana Clavel


Sólo escucha
        el palpitar del viento
cómo vas perdiendo los ojos
al parir tus cuencas
con este calor insensato
tantos delirios y pesadillas

Los provoca mi saliva
o el aroma sin olores
que brota de mi piel que suda

Sólo escucha
        a mi ombligo contrayéndose con violencia
mientras vas rasgándome la cara
con tus uñas de rabia
confundidas
amañadas
Escúchame suplicando un poco más
con mis gritos que inflaman a tus gritos
al mismo tiempo que nos fundimos
que somos demasiado
y nada
sólo una laguna de mares
        el estadio de las uniones
forzadas

Sólo tómame solo
        desátame de la existencia
ya no tengo fuerza
para prohibirte que me comas, lobo
rebana en mí
                 también
                       el disgusto y la irá
                            la  vida
el aliento
                             y vete.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Caín: de las averías.

Hands, by Alloronan


Por la garganta me han empujado a comerme un desierto, con sus dolores tenebrosos, el alcatraz oasis malsano una vida ausentada. Por la garganta no me encuentro, y con los ojos significo el a través infinito que cansa y consume, por la probabilidad del deterioro, la raíz plana en las insinuaciones de la estampa. Se acaba el sol por las trampas del signo, no tengo nada.
Luego cosmos en las sobras, mi alimento que se pudre con sobras brutas o el castigo por la muerte inhóspita del buen Abel. La sentencia grisácea de mis ojos cruel grisáceo, aquí me duele la existencia y las recolecciones de letanías y misterios mal estornudados. ¿Por qué un cuerpo deforme y marcado para un mundo de insustancia que no aprenderá de mis culpas nunca nada? Y la grasa asesina como las murmuraciones de vago viaje mundo en la presunción insustancial de las bellezas me juzga: camina. Pero ya no quiero. No quiero.
La forma de mis violaciones por la garganta perdieron ensueño sin los gozos de creerme rey insolente, señor sentencioso, ya desiluminé las tapias de toda mi senda desligada de los otros; cuando caen del cielo tus lampos de mieles eléctricas, ni su roce o la fractura de mis huesos con repujada piel calcinada me invitan a los deleites de un diablo condenado. Contigo el error filial y el resto de difamaciones con que corrompí las sombras a medios días y medías noches son tan grandes y corruptas como para yo aseverarme cansado de ser el detractor de tu reino.
Tan sólo hoy con lamer las heridas abiertas de un Cristo popular, me detuve oportuno en las sendas de la sed y el hambre eternos para decirme que ya no hay abismos en la perfidia y en el pecado, ni en la marca, ni en la marca ni en la falta o la osadía de jugar a la cáscara seca rumbo al triturador de basura.
Pero si éste no es el fin de la caminata inmortal, te grito al cielo ¡déjame, déjame heder en paz!

domingo, 30 de octubre de 2011

De las ansias


Emo boy, by Marcolinu

No levanto a la bestia del sol, ni juego con sus témpanos ojos. Ya no juro a la luna el murmullo de los faunos que transpiré por la axila mágica. Y sé que empuñar la espada entre los miedos del toro me dotan tan sólo de sangre y más ganas. Ahora con mi bravuconería no los veo más que pretextos y la burla de creencias ancianas. Ya me solté, me solté todo como el chorro nuboso garras de puma indomable, y no tengo riendas más que la adolescencia del mundo.
Estoy en la carencia de lianas hecho el trozo desgarrado: y corro como el rey de las barrancas a las que no veré enemigas. Saltaré para incapacitarme a la moralidad de los hombres, y cuando emerja tierno en las muertes esporádicas, no tendré más que alas para volar en los cielos de la uña con carne.
Yo huyo incompleto a la búsqueda de mí mismo, yo salto al abismo en las sombras del paraíso. ¡Cuán poderosa luce la daga! ¡Cuán animosa tu sangre palpita! Búsqueda del templo y locomoción de las cóleras, el arrebato por comer al hermano envuelve cadencia a las horas. Que bramo de perro que torvos mis ojos quebrados de vacío. Hoy ciego, mañana redimo el puño asesino. Que no importen las rimas en el verso de la insustancia, que gobierne en mi espejo el destierro del siervo inaudito. Es que hoy en los efluvios de ladino, inicuas las mañas de un sereno. Estos son los tiempos del hombre, la emulsión del desgaste y las ansias, cuán exorbitantes las ansias que se regurgitan en el desvelo y las vergüenzas que se niegan al surgir la necesidad por apartarse del paraíso, y hacerse de los secretos divinos.  

lunes, 7 de febrero de 2011

Epítafio del hipócrita

Bleeding Eyes, by Kiss0Of0Death

Al anochecer se desvelan las bestias, trabajan
trepanan los descaros, de ellos se alimentan
Son como demonios, las noches y las bestias
confabulan contra nosotros, los olvidados
nos disponen al insulto, al ultraje y al egoísmo de los bautizados

Las bestias con la luz de luna recrudecen las traiciones
Su luz lastima tanto como el hedor del ermitaño

Cada vez que anochece, yo me guardo de mí mismo
soy una de esas bestias
Me temo tanto que me desconozco
Y he llegado a odiar tanto la complicidad de las noches
que ya no tengo otro refugio que hundirme en el espejo
y gritarle al narcisismo de mis almas
o vaciarme de tanto veneno
Pero me trepano el corazón de la cabeza
me humillo ante la posibilidad del engaño
me expongo en cueros al látigo de Minotauro

Es que aún creyendo en la cura
con estas vagas ilusiones no engaño al cielo
No puedo dejar de ser bestia
ni de tratarme como perro

Al anochecer me brotan las tormentas
con cada uno de mis descompuestos vicios
Mis pies inician un viaje al abismo
Mis ojos disgregan las reglas
El cuerpo que poseo transmuta en espanto
No puedo dejar de arrebatarme a las llamas

Duermevela enferma por mi obra fría
no tengo otra cosa más que estas garras
no veo nada más que a la noche fría
y muero, con las manos frescas, en mi propia guerra
en la supuesta inconciencia
de hacerme daño
o en la más certera de las virtudes defectuosas
que es saber cuánto dolor poseo aquí adentro
y cuánto más puedo ser cabrón, bestia
para dislocarme a mí mismo
con el candor de mi fiereza
o la amargura que me ha doblegado
los días, las noches, las horas, los años
importándome sin importarme
para temerme tanto
como si esa bestia que se guarda en el espejo
fuese más inteligente y poderosa
que mi inocencia, mi extraviada inocencia


lunes, 1 de septiembre de 2008

De nuevo a la Senda del diablo


De nuevo a la luz sin retorno,
de poco en el sol que flagela.
De nuevo aquí, nunca me voy,
más bien regreso, de proceso a lamento.
Y ya en agonía,
de nuevo aquí,
respirando santo,
con derecho a ser diablo,
a regurgitar gusanos de entierro,
y a morir en pecado,
exasperado por todo.
en agonía conmigo mismo,
y mi amado no pasa nada...,
cuando aquí adentro, ha pasado de todo...

De momento

"A su hermano Blanquet no lo había vuelto a ver desde el accidente en la selva. Todavía soñaba con él, y con la cara de lobo de su padre. A veces, seguían corriendo los tres por la selva, con la respiración agitada, buscando un sendero diferente que desfigurase el rostro de su cruel destino. Pero siempre caía, y veía a su padre seguir la huida sin girarse siquiera una vez, o reparar en su ausencia. Al menos, siempre estaba Blanquet muriendo a su lado, desprovisto de realidad pura, tan sólo un recuerdo, y punto. Yaykobu soportaba las ganas por llorar por esos sueños malditos, o por Blanquet, a quien había traicionado en la huida, dejándolo morir a solas. Simplemente ya no podía hacerlo."

Off days: Los días del abandono
"Son dos hombres que se aman sin el límite de la gravedad: su libertad en los abismos más intensos de la pasión, los llevará, sin duda, a perderse en la levedad de sí mismos. Entonces, un día sin nada que ofrecerse a cambio, para aliviar sus vacíos alguno matará al otro. Porque su sudor y su hambruna de deseo, son pasiones desvalidas..."

Mercurio de las Voces y el Deseo